Era el año 1998. El pequeño Zach, de un año,
que apenas había recibido su primera dosis anual de vacunas,
enfermó gravemente. "La fiebre no le bajaba, estaba
soñoliento y dejó de caminar y gatear, " explicaba
Candy.
Los exámenes de Zachary revelaban una seria anemia. Su
cuerpo no estaba produciendo los suficientes glóbulos sanos,
para contrarrestar la fatiga y otros síntomas de la anemia.
El pediatra de la familia los refirió con otro médico,
quien se dio cuenta que su hígado y su baso estaban crecidos.
"Él nos dijo que éstos eran síntomas
de una leucemia."
Casi lo perdimos
Toda la familia estaba consternada. Los médicos en el Cook
Children's Hospital, en Fort Worth, Texas, recomendaron quimioterapia.
"El peor momento para Zach fue justo después de la
quimioterapia; su baso estaba tan grande que apenas podía
respirar."
Le pusieron a Zach en un respirador y lo trasladaron a terapia
intensiva. El panorama era desconsolador; los médicos les
advirtieron que quizás no pasaría la noche. "Lloramos
tanto que casi lo perdimos," dijo Candy.
Zach sí sobrevivió a la noche. Se le aplicaron varias
sesiones de radiaciones para achicar el baso, para luego podérselo
remover con una operación. Para sobrevivir, el pequeño
Zachary Navarrete, de sólo un año, necesitaba de
un trasplante de células madre del cordón. Los médicos
se abocaron a la búsqueda de un donador compatible, buscando
primero células madre de médula ósea. "Yo
soy de raza caucásea y mi esposo es hispano; era mucho
más difícil encontrar una compatibilidad perfecta
para un niño de raza mixta, como Zachary," decía
Candy.
Los médicos optan por células madre del
cordón
Los médicos abandonaron la opción del trasplante
de médula ósea. Se concentraron en células
madre del cordón, ya que éstas no tienen que ser
perfectamente compatibles, como en el caso de la médula
ósea. Ellos aseguraban que sería más fácil
encontrar un donador de células madre del cordón
que fuera compatible con Zachary. Por otro lado, había
menos riesgo de que su cuerpo rechazara las células o que
desarrollase la enfermedad de injerto contra huésped, EICH,
una complicación muy común en casos de trasplantes.
Una vez que se encontró un donador de sangre del cordón,
se le aplicaron a Zach altas dosis de quimioterapia y radiaciones
para destruir su sistema inmunológico y prepararlo para
las nuevas células madre. "El trasplante fue un proceso
muy simple," comentó Candy. "Sólo le aplicaron
las células por vía intravenosa y todos nos sentamos
a observar cómo sucedía el milagro."
Poco a poco, Zachary mejoró. Su apetito aumentó
y una sonrisa regresó a su cara. Después de haber
permanecido tanto tiempo en una cama de hospital, tuvo que aprender
a caminar de nuevo.
Sus vidas cambiaron
La enfermedad de Zachary tuvo un gran impacto en la familia Navarrete.
En el fondo, Candy sabía cuán fuerte es en realidad.
"Nunca pensé que fuera capaz de manejar una situación
así. Estoy tan contenta de que los médicos hayan
optado por el trasplante de sangre del cordón. Zach tiene
seis años y ahora, después de cinco años
de haber recibido el trasplante, es un chico normal y sano."
Por supuesto, la familia Navarrette no dudó en guardar
la sangre del cordón umbilical de su segundo hijo, Noah.
Para ellos, la tranquilidad que ofrece el saber que sus células
madre del cordón están ahí, en caso de que
Zachary u otro miembro de la familia las necesite, es algo que
ningún dinero puede comprar.
Candy está esperando su tercer hijo y planean guardar su
sangre del cordón umbilical también. "No nos
arrepentimos de haber guardado las células madre de nuestro
segundo hijo. El médico que recibió a Noah, después
de haber trabajado con la familia, estaba tan entusiasmado sobre
el almacenamiento de células madre del cordón que
él y su esposa decidieron guardar la sangre del cordón
umbilical de su hijo que nació unos meses después."
Candace y Rubin Navarrette tienen la esperanza de que, al compartir
su historia con otros padres, les pueda ayudar a pensar en la
mejor opción sobre el almacenamiento de células
madre del cordón. "Sé muy bien, por experiencia
propia, que enfermedades como la leucemia pueden atacar a cualquiera.
Además, cada vez están surgiendo más descubrimientos
sobre las aplicaciones de las células madre del cordón
en el tratamiento de tantas enfermedades. El almacenamiento de
la sangre del cordón umbilical de tu bebé es uno
de los mejores seguros que puedes adquirir para tu nuevo bebé."